Agradece a Dios, hoy es un día nuevo lleno de su amor y gracia.

 

Agradece a Dios, por este  hermoso día es hoy, es un día más que podemos ver las maravillas de Dios, todo lo que Él ha preparado para todos los que le aman. Sin duda cada día nos enfrentamos a muchos obstáculos y pruebas, pero de algo debemos estar seguros que el Creador del universo nos acompaña y nos da fuerza y sabiduría. A través de su palabra  nos ha dejado innumerables promesas, las que se hacen efectivas cuando decidimos poner nuestra confianza en aquel que es fiel y verdadero.

Muchas personas piensan que la felicidad la encontrarán en las riquezas y bienes materiales, pero si miramos a nuestro alrededor de seguro notaremos que tenemos algo que vale mucho más que el dinero, tu vida, tu salud, tu familia, esos son algunos ejemplos de lo afortunado que somos.

Para nadie es un secreto que el dinero, la fama y el poder no compran la felicidad. Muchas personas en su afán por encontrar la tan anhelada “Felicidad” han caído en trampas que les ofrecen el mundo del narcotráfico y la delincuencia.
Otros que por muchos años han acumulado fama, riquezas y poder, han llegado a la conclusión que ninguno de sus logros les otorgan aquello que siempre han anhelado encontrar.

Un famoso y reconocido multimillonario llamado Steve Job, en su lecho de muerte, a los 56 años afectado por un cáncer de páncreas dijo lo siguiente:

“He llegado a la cima del éxito en los negocios.  A los ojos de los demás, mi vida ha sido el símbolo del éxito.
Sin embargo, aparte de mi trabajo, tengo pocas alegrías. Al fin y al cabo, la riqueza no es más que un hecho al que estoy acostumbrado”.
En este momento, acostado en la cama del hospital y recordando toda mi vida, me doy cuenta de que todos los elogios y las riquezas de las que estaba tan orgulloso, se han convertido en algo insignificante ante la muerte inminente.
Atesora tu amor por la familia, el amor por tu esposo o esposa, el amor por tus amigos…
Cuídate y preocúpate por los demás.”

Al envejecer y ser más sabios poco a poco nos damos cuenta de que:

Un reloj de 300 dólares marca la misma hora que un reloj de 30 dólares

Llevemos una cartera o un bolso de $300 o de $30 – la cantidad de dinero que contiene es la misma;

Conduzcamos un coche de $150.000 o de $30.000, la carretera y la distancia son las mismas y llegamos al mismo destino”.

En realidad hay muchas personas que se afanan en buscar dinero y se olvidan que tienen lo más valioso que es su familia. Y aún más importante el amor de Dios que todo lo puede . Si hoy estás a lado de tu familia agradece a Dios Por todo eso.

 

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *