De vendedora de arepas en un mercado Venezolana pasó a trabajar de doctora en Perú

“La Recompensa del Esfuerzo y la Perseverancia”… Si algo parece estar en Tendencias en esta época para incentivar e instigar a las personas; “Esa son las crisis”, si, suena contradictorio o paradójico, pero las dificultades y aprietos se han convertido en herramientas positivas en medio de tanto dolor, son miles los testimonios de personas que a diarios les escuchamos revelar como de una u otra manera lo que en un principio fue una crisis se convirtió en el trampolín asistencial en su vida y en la de su familia, para algunos el Coronavirus, la Migración, la situación Económica, el Desempleo y tantas otras razones dan paso a los talentos y Afloran ese Recurso que Todos tenemos y que hay de manera individual y grupal en las personas que por razones ajenas o necesidad han tenido que cambiar su patrón de vida.

Un ejemplo de esto fue lo ocurrido con la Medico Venezolana Felimar Luqués, oriunda de  Caracas

 

 

 región capital de Venezuela, la Dra. Luqués después de varios años ejerciendo como médico Ginecólogo en una de las instituciones públicas del estado, decidió emigrar en busca de lo que considero mejoras económicas y de vida, la nación escogida fue Perú, sin embargo como muchos otros emigrantes el primer problema a enfrentar fue la imposibilidad de ejecutar la actividad para la cual durante 11 años se estuvo preparando, llegó a Perú, específicamente a Lima con la intención de trabajar su llegada la llevo comenzar de cero en una actividad comercial no habitual, hacer arepas es parte de la tradición y de la familiar Venezolana, por lo que aprovechando este recurso comenzó a vender Arepas como medios de sustento para mantenerse, sus años de estudios en la medicina y su experiencia adquirida como Medico durante el desempeño de su labor en Venezuela parecía que de nada le valía.

 

 

 

Su deseo de superación le llevo a no perder su Fe, la Perseverancia y la Constancia se convirtieron en sus motores propulsores y en medio de la crisis económica y el desastre causado por el Covid-19, mantuvo su decisión de ejercer su Profesión en el País que le abrió las puertas, lo que ella no podía imaginar era que; Perú habia decidido permitir la contratación de médicos extranjeros, durante la Pandemia Covid-19, incluso Es una medida que también han tomado países como Chile, México y España.

Es así como la Dra. Felimar Luqués, volvió a colocarse la bata que distingue la loable tarea de los Médicos, ejerciendo la función al lado de otro grupo de galenos que hoy día tienen la responsabilidad de monitorear la evolucionan de 200 afectados por Covid-19. Con Fe y con gentileza la doctora venezolana trabaja en el Hospital Edgardo Rebagliati Martins, el complejo hospitalario más importante de la seguridad social peruana y lo hace con la misma pasión y mística del primer día de Graduada. La pandemia le dio la oportunidad de ejercer su profesión de nuevo.

Estamos atravesando un difícil periodo de crisis. Muchos países han sido afectados gravemente por el letal Covid-19, por lo que la mayoría de las noticias han sido desalentadoras. Pero siempre hay que mantener la esperanza de que las cosas mejorarán. No todo son calamidades, porque gracias a estos momentos, es donde la gente intenta sacar lo mejor de sí y ayudar a mejorar el mundo.

Son sus decisiones, no sus condiciones, las que determinan su destino. El poder tomar decisiones es lo que define la forma como experimenta su vida. Lo importante no es lo que usted sabe, sino lo que usted se compromete a lograr. Las decisiones son las madres de las acciones, que a su vez llevan directamente a los resultados. “Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tú vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los

días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días” Amen.

 

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