Échame Tu Bendición Señor Jesús y… “Suba mi oración delante de ti como el incienso, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde”. Salmo 141:2.

En lo personal siempre me ha llamado la atención Todo lo que significó y aun significa la Vida y Obra del Rey David, en especial cuando el Señor  confirma Confianza en él, Jehová Padre Creador envía a su profeta Samuel con la misión de advertir al Rey Saúl lo que  había de acontecer : “Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó”. 1ra. de Samuel13:14, aquí se evidenciaba como el Creador desde un Principio Tuvo presente a David y daba repuesta a sus clamores producto de la Relación e Intimidad entre ambos.

David fue alguien con la suficiente madurez espiritual como para entender desde muy joven que la Estabilidad, Seguridad, y Prosperidad que El, Su Vida, Familia y pueblo en General “Necesitaban” dependía exclusivamente del proceder de Dios, David nunca  negó su realidad, sino que la afronta y pasa por ella de la manera correcta, siempre apoyado por el Creador. “

Dios en su completa misericordia y amor, siempre está dándonos ese empujoncito que necesitamos, Él quiere que nuestro entendimiento hacia lo espiritual sea completo, para que de esa forma veamos con mayor claridad Su Gracia y Amor Derramada en Nosotros.

Hoy te Invito; “No pongas tu confianza ni esperanza en las personas o circunstancias, ponlas en tu Creador, en Aquel que nunca te fallará”. Recuerda la Celebres palabras de David; “Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; más yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado”. 1ra. de Samuel 17: 45. Recordemos: Tener un corazón conforme al de Dios, Comienza por  Aman y Temer a Dios, no fundando la vidas en la carne sino en el Espíritu.

“Hice pacto con mi escogido; Juré a David mi siervo, diciendo: Para siempre confirmaré tu descendencia, Y edificaré tu trono por todas las generaciones”. Salmos 89:3-4. Amén.

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