Grupo de personas entonan una alabanza y evitan que un hombre se quite la vida.

 

Un hecho que ha conmovido a miles a través de un video que circula en las redes sociales, se trata de un hecho ocurrido en un edificio en el centro de patos de Minas, en el país de Brasil. Donde un hombre estaba decidido a quitarse la vida saltando desde la ventana de un edificio. Lo sorprendente de este hecho es que un grupo de personas, en su mayoría cristianos, que presenciaban el suceso empezaron a entonar una alabanza a Dios e impidieron que el hombre tomara esta trágica decisión.

El hombre que había permanecido por tres horas luchando con su consciencia, si tomar la triste decisión o no, estaba parado en la ventana del departamento que es de su propiedad. Según Arthur Fabio, quién es el capitán de los bomberos de esa ciudad, dijo que el hombre tiene problemas de esquizofrenia y sentía que alguien lo estaba persiguiendo, debido a esto quería tomar esa decisión.

Personas en su mayoría Cristianos entonan alabanzas

Al ver lo que el hombre quería hacer ciento de personas se colocaron en la parte de debajo de aquel edificio, para advertir al sujeto de que no tomara se suicidara, ellos trataban de convencerlo, mientras un grupo de cristianos decidieron entonar la alabanza “Rareza” del cantante Anderson  Freire.

La alabanza que está en idioma portugués pero al traducirla al español dice lo siguiente: “Eres un espejo que refleja la imagen del Señor, no grites si el mundo aún no te ha notado, es suficiente que Dios reconozca tu valor” así dice esta hermosa alabanza.

Pasaron las horas y el reloj marcaba las 9:00 pm, cuando el hombre desistió de la idea de lanzarse al vacio, y los bomberos entraron en acción y lo trasladaron a la unidad de emergencia.

La alabanza tiene poder, de esta misma manera la palabra de Dios describa le historia de Pablo y Silas cuando se encontraban en la cárcel, empezaron a entonar himnos  y sus cadenas fueron rotas.

A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban.  De repente se produjo un terremoto tan fuerte que la cárcel se estremeció hasta sus cimientos. Al instante se abrieron todas las puertas y a los presos se les soltaron las cadenas. Hechos 16:25-26.

 

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