oración poderosa desde el corazón

Jesus es nuestro  modelo a seguir y nuestro ejemplo de oración,  sus palabras  poderosas y llenas de autoridad, su vida de oración diaria era poderosa.

viendo esto los discípulos le pidieron que les enseñe a orar, ellos vinculaban el resultado de sus oraciones con el resultado de su ministerio.

En Juan 11:38-44, se encuentra la historia de la Resurrección de Lázaro, la que nos deja algunos principios que deseo compartir.

La Oración de Jesús era poderosa porque oraba desde un corazón profundamente conmovido.

Su corazón estaba totalmente comprometido con aquello por lo que oraba, y no extraña que como resultado de su oración un muerto resucitara.

“Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima”. (v.38).

La Oración de Jesús era poderosa porque sabía qué podía esperar de ella.

Cuando Jesús pide que quiten la piedra, Marta le dijo al Señor que el cuerpo tenia mal olor porque llevaba cuatro días muerto. Nuestra mente carnal es nuestro enemigo para poder ejercitar fe, nuestra mente se concentra en un pensamiento real  mientras que nuestra fe se conecta con el poder y las posibilidades de Dios.

Si queremos hacer oraciones poderosas necesitamos tener bien claro en nuestro corazón que

 “para Dios todo es posible”

Jesús le responde a Marta: “¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” (v40)

“La manifestación de la gloria de Dios está reservada para oraciones poderosas llenas de fe”

todo cristiano debe orar “sin Cesar” bajo la convicción de que Dios responde las peticiones que le hayamos hecho. Sin importar quien sea usted, nadie puede vivir en plenitud separado de Dios, la oración es el medio por el cual el reino de Dios viene y es hecha su voluntad en la tierra así como en el cielo

Las oraciones de Jesús siempre eran poderosas porque su Padre siempre le oía.

“Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. (v41)
Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. (v42)

Si tenemos que definir que es una oración poderosa, sencillamente es una oración que Dios oye y responde.

“Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye”. Juan 9:31

Las Oraciones de Jesús eran poderosas porque actuaba sobre lo que oraba
“Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: !!Lázaro, ven fuera!
Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.” (V. 43-44)

Si oramos por los perdidos, entonces debemos ir hacia ellos y predicarles el evangelio, si oramos por trabajo, debemos salir a buscarlo, si oramos para que Dios nos use, debemos salir a la mies.

La oración es absolutamente necesaria, si deseamos vivir a la altura del reino que representamos necesitamos orar sin desmayar. Aún sigue vigente “Clama a mí y yo te responderé” (Jeremías 33:3)

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