Cuando decides poner tu mirada en Dios, no hay prueba ni circunstancia que pueda vencerte. Salmos 42:2

Salmos 42:5

¿Por qué te abates, oh alma mía,

Y te turbas dentro de mí?

Espera en Dios; porque aún he de alabarle,

Salvación mía y Dios mío.

Al leer la primera parte de este texto bíblico pienso en el salmista, en cómo se sentía dentro de sí, hablaba a su alma turbada por los problemas, por las persecuciones, por la afrenta que era para él que sus enemigos se burlaban diciéndole cada día ¿dónde esta tu Dios?.  El  pregunta a su alma porqué te turbas dentro de mí?.

Pienso que hay momentos que pasamos que son tan dolorosos, sentimos que todo a nuestro alrededor se derrumba, pensamos que no podemos soportar tanto dolor dentro de nuestra alma, al grado que nos sentimos tristes, derrotados, con depresión, como si el mundo nos cayera encima y no encontramos la salida.  Sin embargo, al leer la segunda parte “Espera en Dios; porque aun he de alabarle, salvación mía y Dios mío, me alienta porque es la actitud que debemos adoptar cuando estamos en situaciones difíciles, confiar en Dios, adorarle a pesar de la circunstancia, esperar la respuesta sabiendo que nos dará una salida victoriosa.

Si estás pasando por un momento difícil de tu vida, has perdido un familiar, piensas que no hay salida para tu problema, te sientes abatido, turbado y sin fuerzas para seguir, alaba a Dios, refúgiate y espera en Él y tendrás descanso. No te rindas, solo toma la decisión correcta Dios no quiere verte triste.

En este día te invito a hablar con Dios a decirle lo mucho que lo amas, él está interesado en ti, pero quiere que tú le alabes, que le adores que hables con él. En todo momento Él será nuestro refugio no importa la situación, Dios estará ahí para ayudarte en todas tus angustias y tribulaciones, y te sacará de todo eso.

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