Si nos humillamos delante de Dios Él tiene misericordia de nosotros.

“Ordena tus pasos, porque morirás y no vivirás” Isaías 38:1-b… Es difícil imaginarse lo que pudo sentir el Rey Ezequías al momento de recibir este mensaje.

El Profeta Isaías fue el responsable  de entregar el mensaje en un momento en que el Rey se encontraba delicado de salud.

Hoy día se pudiera pensar que a causa del Covid-19, estas palabras están o estuvieron presente en tantas personas que han fallecido o que se encuentran en una condición delicada de salud.

Sin embargo entre un tema y otro existe una gran diferencia; Al Rey Ezequías la información fue enviada por el Creador, mientras que todos los sucesos del Covid-19  son obra absoluta del enemigo en común de la humanidad.

 

Para nadie es un  secreto que satanás anda por el mundo como león rugiente, buscando a quien devorar, toda alma que parta sin haber aceptado a Cristo Jesús es reclamada por el ante el Tribunal de Dios, mas esto no significa que esa alma se halla perdido.

recordemos que Cristo Jesús murió por nosotros, su Misericordia es ilimitada y arropa a quienes en el Creen y tratan de llevar una vida apegada a los estatutos recomendados por el Dios.

Pero lo realmente sorprendente es lo que sucede inmediatamente después de que el Rey recibe el anuncio, los acontecimientos dan cuenta de algo que pocas veces se nota pero que en Esencia debería ser parte de nosotros.

 Ezequías a diferencia de otras personas no se echó a morir, no pensó como muchos que ya no había nada que hacer, por el contrario no se dio por vencido, las Santas Escrituras refieren que la historia no termino allí.

sorprendentemente por medio de la oración logro conmover a Dios, logro cambiar su destino:

“Entonces volvió Ezequías su rostro a la pared, e hizo oración a Jehová, y dijo: Oh Jehová, te ruego que te acuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos. Y lloró Ezequías con gran lloro.

Entonces vino palabra de Jehová a Isaías, diciendo: Ve y di a Ezequías: Jehová Dios de David tu padre dice así:

He oído tu oración, y visto tus lágrimas; he aquí que yo añado a tus días quince años”.

Isaías 38:2 al 5.* Recuerda: La Oración que nace del Corazón puede lograr que Dios Cambie de Opinión. Amen.

A…G.

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